¿Qué es el polvo combustible y cómo puede prevenir sus efectos en su lugar de trabajo?

El polvo combustible es el conjunto de pequeñan partículas -menos de 0,5 mm-, muchas de ellas prácticamente invisibles, con capacidad potencial de provocar efectos muy peligrosos. El polvo combustible es un subproducto derivado de los procesos de fabricación realizados con materias primas combustibles como, por ejemplo, la madera, el grano y una gran cantidad de metales ligeros y sustancias químicas. En ciertas condiciones, el polvo puede convertirse en explosivo. Muchos sectores industriales se ven afectados y necesitan tomar medidas para evitar que se produzcan accidentes que puedan causar daños personales a los empleados y también en las instalaciones. En el artículo de este blog explicaré qué es el polvo combustible y describiré también varias vías de prevención de accidentes.

¿Qué es el polvo combustible?

El procesado de materias primas combustibles crea polvo combustible. El polvo combustible comporta que en caso de que se produzca una fuente de ignición su combustión será extremadamente rápida. Esto provoca un incremento de la presión y que se generen explosiones en espacios cerrados. 

Las partículas finas suspendidas o mezcladas con el aire entran en combustión cuando se supera cierta concentración La presencia de polvo es a veces tan alta que la visión normal se ve obstruída, aunque normalmente no es el mayor de los riesgos que nos encontramos en los lugares de trabajo. El riesgo principal en los lugares de trabajo suele ser que el polvo depositado en las superficies se quede en suspensión en el aire, debido a un movimiento súbito o por las corrientes generadas por las tareas de limpieza que se realizan con aire comprimido.

Los procesos que implican mayor generación de polvo suelen ser el pulido, el chorreado, el amolado, el fresado, el transporte de granulados, etc. También se crea polvo en muchos procesos en los que se emplean herramientas de alta velocidad con el fin de obtener superficies lisas, como por ejemplo el serrado, el lijado y las diferentes operaciones de corte. Asimismo, la impresión en 3D mediante productos pulvurulentos también genera polvo que puede ser combustible.  

Los materiales orgánicos en polvo son explosivos, como por ejemplo es el caso de la madera, la harina, el azúcar, el grano y las semillas. Las partículas de productos farmacéuticos y pesticidas, así como el caucho, los textiles y los plásticos, también pueden ser explosivos. Esto incluye también materiales como el aluminio y el hierro, que no son combustibles cuando se encuentran en forma de piezas de gran tamaño pero que pueden serlo cuando están en forma de polvo. La Administración para la Salud y Seguridad Ocupacional (OSHA) de los EE. UU. ha creado una amplia lista de materiales combustibles .

Directiva ATEX para la creación de un entorno laboral seguro

La amplia variedad de materiales que pueden generar polvo explosivo afecta a un gran número de sectores y lugares de trabajo diferentes. Por este motivo, las empresas tienen la responsabilidad de adoptar medidas que protejan a sus empleados contra los posibles riesgos. Para facilitar este proceso, la Unión Europea ha establecido dos directivas ATEX: la directiva para empresas y la directiva para proveedores.
Estas directivas describen qué tipo de entorno laboral y qué equipos de producción están permitidos en áreas expuestas a ambientes explosivos. A partir del mes de julio de 2006, todos los lugares de trabajo dentro de la Unión Europea deben cumplir dichas directivas, mientras que otros países también las han adoptado. Los EE. UU. han adoptado medidas de seguridad parecidas según la norma NFPA 652 en cuanto a los estándares relativos a polvo combustible.

Identificación de ambientes explosivos y selección de los equipos apropiados

El polvo puede depositarse en casi cualquier sitio del lugar de trabajo. Dentro, sobre y alrededor de la maquinaria, así como en los productos almacenados. Las vigas, los tejados, los falsos techos y los conductos son áreas donde especialmente se acumula el polvo, en parte porque están ubicados en lugares más apartados y son de difícil acceso. Según la directiva ATEX, las empresas deben investigar en qué puntos o áreas del lugar de trabajo se crea el polvo y si este es o no combustible. 

La generación del polvo debe entonces reducirse mediante la selección de máquinas, herranientas y métodos de producción apropiados. Las áreas expuestas a ambientes explosivos deben marcarse con la máxima claridad y estar bajo la supervisión de empleados formados en materia ATEX. Asimismo, solo los equipos correctamente marcados con el distintivo ATEX podrán utilizarse en dichas áreas. Dado que una chispa o una superficie caliente pueden iniciar una explosión, es importante utilizar máquinas y equipos de producción que no tengan fuentes de ignición y que estén equipados con una toma a tierra adecuada. Por encima de todo, es necesario realizar un buen mantenimiento y limpieza del lugar de trabajo. 

Captación, contención y limpieza: la rutina de mantenimiento para evitar el polvo combustible  

La adopción de rutinas adecuadas de mantenimiento permite evitar los peligros asociados con el polvo combustible. En Nederman utilizamos el modelo de “captación en origen, contención y limpieza” como guía para nosotros mismos y también para nuestros clientes. El primer paso es capturar el polvo en su mismo origen, antes de que se disperse por el área de trabajo. Para ello se utilizan sistemas de captación y recogida de polvo debidamente certificados y en buen estado de uso. Una vez se ha capturado el polvo, debe ser almacenado en equipos y sistemas apropiados desde un punto de vista de seguridad ATEX . Estos, si se aplican y utilizan correctamente, garantizarán una manipulación segura del polvo combustible.

Por último, pero no por ello menos importante, se deberán mantener las áreas de trabajo siempre limpias y bien ordenadas. La eliminación periódica del polvo que no ha sido capturado o contenido le permitirá evitar que este se acumule y acabe por convertirse en un riesgo. Esto incluye los lugares de difícil acceso como las superficies elevadas y las áreas estrechas y ocultas.

Una combinación profesional de estos métodos y procedimientos de trabajo permitirá llevar a cabo unos procesos de producción limpios, eficientes y seguros. También permitirá una reducción de la inversión debido al menor número de zonas clasificadas.  

Experiencia en equipos y soluciones ATEX 

En Nederman tenemos amplia experiencia en el desarrollo y suministro de soluciones para la manipulación de partículas nocivas, fibras, polvo, gases, humos y neblinas de aceite. Esto incluye también el polvo combustible. Podemos ayudarle a crear un entorno de trabajo seguro y sostenible recomendándole los equipos y rutinas más adecuadas. Las soluciones que ofrecemos están basadas tanto en la evaluación de riesgos como en el cumplimiento de las directivas ATEX. 

Espero que haya disfrutado leyendo este artículo y que haya aprendido también algo nuevo a la hora de evitar los peligros del polvo combustible en su lugar de trabajo. ¿Necesita más información o tiene alguna pregunta al respecto?

En el siguiente vídeo podrá ver cómo determinar si sus residuos de madera son o no explosivos.  Asimismo, no dude en  contactarnos  para obtener más información al respecto.